La oposición de Nigrán investiga si el gobierno municipal ha ofrecido durante los últimos tres años información privilegiada a determinados promotores sobre las recalificaciones más importantes que se contemplan tras la aprobación del Plan General de Ordenación Municipal (PGOM).
El documento, no obstante, tiene pocos visos de prosperar, puesto que tres miembros de la coalición de gobierno ya han comunicado al alcalde que no lo van a aprobar si no lo modifica con el fin de satisfacer las demandas vecinales para permitir un mayor crecimiento en el interior del municipio. El regidor, Alfredo Rodríguez Millares, les ha amenazado con expulsarles si no apoyan el documento.
Pero el BNG y PSOE no dudarán en enviar a la fiscalía las pruebas documentales que consigan reunir para demostrar que hubo tráfico de influencias, según aseguraron ayer los portavoces David Giráldez y Efrén Juanes, respectivamente. El gobierno municipal está bajo sospecha tras conocerse que empresas de promoción inmobiliaria han adquirido los terrenos donde el nuevo plan fija la máxima edificabilidad antes de que la corporación conociera la normativa.
Estas bolsas de suelo están ubicadas junto a la carretera general y prevén la creación de alrededor de 5.000 viviendas. Concretamente, el grupo municipal nacionalista sigue la pista en el registro mercantil y de la propiedad de una parcela de monte de 22.000 metros cuadrados ubicada en el barrio de Las Angustias. Se trata de una zona donde se desarrollará una nueva urbanización con la entrada en vigor del planeamiento. La misma sociedad que se ha hecho con los terrenos ha adquirido también otras parcelas de alta edificabilidad en otros lugares del término municipal.
Mientras tanto, el alcalde de Nigrán tiene cada vez más difícil poder aprobar el polémico plan después de la crisis de gobierno que se desató tras la revuelta popular del pasado viernes.
Alfredo Rodríguez no tiene en este momento la mayoría para aprobar el PGOM en el salón del plenos, porque del mismo ya se han desmarcado tres miembros de la coalición. Las dos concejalas del PP, Aurora Carbajal y Ana María Rial, así como el edil independiente José Comesaña, le han advertido que no prestarán su voto si no negocia antes con los colectivos vecinales e introduce modificaciones antes de la aprobación inicial del documento.
El plan sólo recibiría los votos favorables de siete concejales, frente a los diez que se posicionarían en contra, por lo que el alcalde está obligado a trabajar en un nuevo documento si quiere lograr la mayoría en el salón de plenos.
Manipulación
El regidor municipal no quiso ayer hacer ninguna declaración sobre la situación urbanística de Nigrán. En un comunicado conjunto, el PP y el Partido Independiente de Nigrán (PINN), se limitaron a condenar la violencia por parte de quienes el pasado viernes asaltaron la casa consistorial para impedir que se aprobase el planeamiento.
Consideran impropio de un estado de derecho el comportamiento de quienes usan la fuerza y el asalto a las instituciones para imponer sus criterios. También reiteraron que desde el PSOE y el BNG se ha manipulado y engañado a los vecinos en contra del gobierno.
El intento para la aprobación del Plan General de Nigrán provocó el pasado viernes una reacción sin precedentes en el municipio. Centenares de personas atacaron la casa consistorial para impedir que los ediles del PP e independientes adoptaran el acuerdo plenario. La violencia ejercida por los manifestantes obligó a actuar a las fuerzas antidisturbios.
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