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Monteferro, 4 de Abril de 2008:


SalvemosMonteferro.org
V PREMIO NANO CAMBEIRO
DE PERIODISMO



El pasado viernes, en un acto muy alegre y emotivo, nos hicieron entrega del V Premio Nano Cambeiro de Periodismo, un premio que otorga el Instituto de Estudos Miñoranos (IEM) al mejor trabajo periodístico realizado sobre el Val Miñor a lo largo de un año.

Sabeis bién que no somos dados al autobombo (ni tampoco a la flagelación). Unas palabras, pués, solo para agradecer tal distinción:

Primero a todas las personas que nos honraron con su asistencia, llenando la sala de actos del Pazo da Escola, y principalmente a las que acudieron desde más lejos. Al IEM, por haber pensado en nosotros y en nuestro humilde trabajo. Y también a quienes no pudieron venir, especialmente a las compañeras y compañeros de A Ría Non se Vende, porque a esas horas estaban en Cangas defendiendo Ó Salgueirón. El compromiso manda.

Premio Nano Cambeiro Esta es la pieza escultórica en bronce, obra del artista Fernando Casás, con la que el IEM premia el Certamen de Xornalismo Nano Cambeiro: “La casa del druída”. Dentro de ella el pensamiento, complejo y retorcido, fluye hacia el cielo.

Entendemos este premio como un premio común a un trabajo común de lucha y de esperanza. A una obra abierta en la que participamos todas y todos los que, tejiendo lineas de contacto, coincidimos en un amor que llamamos Galiza Non se Vende.

Para ese amor es el premio.

Y así lo recogen las hermosas palabras que escribió Rexina Vega para el acto del viernes, pronunciadas allí por nuestra querida compañera Mabel Rivera. Porque son para tod@s las reproducímos aquí:



Los conjurados

En el centro de Europa están conspirando.
El hecho data de 1291.
Se trata de hombres de diversas estirpes, que profesan diversas religiones y que hablan en diversos idiomas.
Han tomado la extraña resolución de ser razonables.
Han resuelto olvidar sus diferencias y acentuar sus afinidades.
Fueron soldados de la Confederación y después mercenarios, porque eran pobres y tenian el hábito de la guerra y no ignoraban que todas las empresas del hombre son igualmente vanas.
Fueron Winkelried, que se clava en el pecho las lanzas enemigas para que sus camaradas avancen.
Son un cirujano, un pastor o un procurador, pero también son Paracelso y Amiel y Jung y Paul Klee.
En el centro de Europa, en las tierras altas de Europa, crece una torre de razón y de firme fe.
Los cantones son ahora ventidos. El de Ginebra, el último, es una de mis patrias.
Mañana será todo el planeta.
Acaso lo que digo no es verdadero, ojalá sea profético.


Quiero comenzar así, con las palabras de otro, del gran Borges, del último Borges, porque, cando me encargaron la hermosa tarea de glosar la gesta de Monteferro, esta apasionada defensa de la naturaleza a través del uso de la Red, enseguida pensé en los hombres y mujeres extrañamente razonables que deberían trabajar en su urdimbre.

Que exista la plataforma Salvemos Monteferro, que consiga victorias, como un pequeño David frente al Goliat liberal, es, realmente, un pequeño milagro que da sentido a la profecía borgiana. Hay algo profundamente revolucionario en todo este esfuerzo, se oye de fondo la voz de los conjurados, que se resisten a la estupidez humana, que deciden pensar y actuar con sentido; con el sentido común que dicta la necesidad de preservar la belleza, de restañar las heridas del paisaje, de respetar, en suma, la vida.

Quién se interne en la web a la que hoy otorgamos el V Premio Nano Cambeiro de Periodismo, se encontrará un compromiso radical y colectivo.

Presentación de 10.000 firmas no Concello de Nigrán.

Hoy en día, derrumbadas ya las ideologías, la lucha por la conservación de la biodiversidad es, probablemente, una de las vías más honestas y posibles que nos quedan para decir NO, para atreverse a cuestionar profundamente el modelo de sociedad en el que estamos. La página web, y la plataforma de la que es emblema, rebosa libertad y riesgo. Nos enseña a ver de otra manera nuestro entorno, los lugares donde cotidianamente dirigimos la mirada. Tan resignados estamos, tan embrutecidos, que muchas veces dejamos de percibir las lentas cuchilladas al paisaje. De modo inconsciente, tendemos a asumir con excesiva mansedumbre las heridas abiertas por la lógica ciega del mercado. La labor de éste colectivo es extraordinaria, porque ayuda a sacarnos la venda de los ojos. Pone nombre a los destrozos, a la devastación, se indígna, se enfada y, curiosamente, conserva la sonrisa y la alegría. Extraordinariamente razonables son, sin duda, estos hombres y mujeres.

Monteferro es un lugar con aura, con un poder magnético. Yo lo visitaba a menudo en mi infancia, gozaba intensamente de su belleza, y, por eso, está marcado en el mapa de mi educación sentimental como un lugar sagrado.

Transcurridos los años, Monteferro resiste todavía. Después de tantos abusos urbanísticos, este paraje costero aún puede exhibir espacios naturales liberados de la lacra del cemento y del ladrillo. Es una excepción, una rareza en la banda sur de la ría.

Que esto sea así, que la belleza resista, se lo debemos a la voluntad y al esfuerzo de ciudadanas y ciudadanos conscientes. En 2006 una serie de hombres y mujeres comenzaron a decir NO. La decisión de urbanizar el monte por parte del concello de Nigrán actuó como aguijón para que naciese por fin una protesta organizada y sistemática ante la barbarie. Con rapidez, con inteligencia, las voces furiosas crearon una plataforma y una página web que es hoy un referente. 10.000 firmas recogidas contra el proyecto, 40.000 visitas en la red. Había sed de justicia con la naturaleza y encontró una canal precioso, el de la organización Salvemos Monteferro. David derrotó a Goliat. En 2007 consiguieron que las autoridades desistieran de su empeño en manchar la piel del monte con el engrudo del asfalto.

Aquel hecho puntual, fué un germen. Hizo patente la necesidad de una voz armada. Así pués, hoy en día la plataforma y la web crecen, tienen todo el futuro, son ya imprescindibles en nuestra sociedad. Aquí están, en el Sur, en nuestra ría, y abren lineas de combate con las que cualquier ser humano de bién debería solidarizarse: los gigantescos esqueletos de metal del proyecto de parque eólico de la Serra da Groba, el desierto industrial que nace en Porto do Molle, las talas ilegales de arbolado en Monteferro...

Hay algo, en esta iniciativa de lucha contra los destrozos de nuestro medio, radicalmente nuevo. Se trata de una nueva manera de organizar, de comunicar, de llamar al activismo. La red es aprovechada tanto para difundir como para establecer relaciones no jerárquicas con otros colectivos. Se trata, por primera vez en nuestro entorno, de establecer un verdadero trabajo en línea que genera un impresionante tejido asociativo. Así es posible la creación de un frente común como el de A ría non se vende, que está peleando por la eliminación de quince puntos negros de la Ría de Vigo y que consigue ya unas importantísimas cifras de mobilización ciudadana. Como si se tratase de un juego de cajas chinas, ésta, a su vez, está integrada en la plataforma más amplia de Galiza non se vende.

Después de casi dos décadas de internet comenzamos ya a ver de forma palpable las posibilidades que las nuevas tecnologías ofrecen para mejorar nuestro mundo. SalvemosMonteferro.org es una pieza valiosísima, realizada con gran atractivo visual, actualizada constantemente, llena de acentos ironicamente esperanzados. SalvemosMonteferro.org es la prueba de que la acción en red puede ayudar a salvarnos, cumpliendo la profecía que imaginaba una torre de razón y de firme fe creciendo en las entrañas de Europa.

Gracias por tanto esfuerzo, por tanta esperanza.


Pués muchas gracias a Rexina por tan hermosas palabras. Esperemos que se cumpla la profecía y que esa “torre de razón y de firme fe” prevalezca, ahora y siempre, sobre los oscuros “muros de silencio”.